Alemania busca personal cualificado

Las empresas germanas no logran cubrir sus vacantes de empleo y miran al extranjero para atraer trabajadores

MARÍA-PAZ LÓPEZ

BERLÍN

07/05/2023 01:07

La escasez de mano de obra quita el sueño a Alemania. La primera economía de Europa arrastra desde hace años un grave problema de carencia de personal, que por diversas razones se está volviendo más acuciante y que lleva al Gobierno del canciller Olaf Scholz a mirar de nuevo al extranjero en busca de solución.

En lo que va de año 2023, este país lleva registrados de media 773.087 puestos de trabajo anunciados y sin cubrir, según datos oficiales de la Agencia Federal de Empleo (BA), si bien es posible que sean muchos más, pues no todos los pequeños empleadores notifican necesariamente una vacante para la que no han encontrado trabajador. Mientras, la Asociación de Cámaras de Industria y Comercio Alemanas (DIHK) constata con inquietud en un estudio de finales del 2022 que “la escasez de mano de obra cualificada va en aumento”.

Los expertos temen que los trabajadores extranjeros no basten para solventar la evolución demográfica

El problema afecta especialmente al conocido como Mittelstand, el tejido de pequeñas y medianas empresas que impulsan la pujanza económica del país. Pero también las potentes marcas de la gran industria acusan la penuria de efectivos a la hora de surtir sus plantillas. Un reciente informe del Ministerio de Economía sobre el mercado laboral alerta de que la escasez de trabajadores cualificados está “afectando gravemente” el potencial de crecimiento de muchas empresas alemanas. “Más del 50% de las empresas ven esto como la mayor amenaza para el desarrollo de su negocio”, señala el informe.

Alemania necesita obreros cualificados como fresadores, torneros, albañiles, mecánicos, fontaneros, carpinteros, electricistas y trabajadores del metal, pero también médicos y personal sanitario, sobre todo de enfermería geriátrica, para hospitales y residencias de ancianos; maestras de guardería y educación infantil; profesionales del trabajo social; conductores de tren, camión y autobús; técnicos en maquinaria pesada y en energía; camareros y profesionales de la hostelería y el turismo, e ingenieros y especialistas en disciplinas MINT (siglas en alemán de los ámbitos de conocimiento de matemáticas, informática, ciencias naturales y tecnología), entre otros perfiles.

Nuevos factores se conjuran para que una situación de escasez ya endémica se haya convertido en muy preocupante, porque, como señala Stefan Hardege, experto en mercado laboral de la DIHK, el problema de la falta de trabajadores cualificados ha dejado de ser cosa de determinados sectores económicos. “Ahora es un problema que existe en todos los sectores, afecta a profesiones muy diversas”, apunta Hardege.

La causa más reciente de esta diversificación de la demanda sin cubrir es la pandemia del coronavirus. En esa época, y pese a las medidas protectoras del Gobierno de la entonces canciller Angela Merkel, muchas empresas perdieron trabajadores, o los despidieron temporalmente, sobre todo en el sector de servicios. Y, al repuntar la actividad, esos trabajadores no regresaron, muchas veces porque emprendieron otros caminos. Ejemplo: en el 2020, primer año de pandemia, en el sector de hostelería y catering casi 390.000 empleados –esto es, la mitad del total que había entonces– dejaron o perdieron su empleo, y muchos migraron después hacia las ventas, la logística o la administración de empresa.

Faltan técnicos, enfermeros, maestros, conductores de camión e informáticos, entre muchos otros perfiles

Pero la realidad subyacente es que el elevado número de puestos de trabajo sin candidatos había aumentado de modo constante ya antes de la pandemia por un motivo estructural, que continuará marcando la situación en el futuro: la demografía.

La muy numerosa generación de los baby boomers –los nacidos en los años cincuenta y sesenta, cuando se produjo en Alemania la explosión de natalidad de la posguerra– representa un tercio de la población de 83,2 millones de habitantes, y representa también un tercio de la población ocupada, que son 45,6 millones.

Los baby boomers están emprendiendo el progresivo camino hacia la jubilación, que culminará para los últimos en torno al año 2035. Y no hay suficientes jóvenes para ir tomando el relevo. El Instituto de Investigación sobre el Empleo de la Universidad de Dortmund (Ifado) calcula que en el 2035 faltará en Alemania la abultada cifra de siete millones de trabajadores cualificados.

Cuando los ‘baby boomers’ se jubilen en el 2035, no habrá suficientes jóvenes para tomar el relevo

“Tenemos que intentar aprovechar mejor el potencial que hay dentro del país, porque las dos soluciones son necesarias: más trabajadores extranjeros cualificados y más empleados alemanes, aunque probablemente todo eso no será suficiente, vista la evolución demográfica”, prosigue Stefan Hardege.

Cada año unas 350.000 personas abandonan la población activa, y los expertos del mercado laboral estiman que Alemania necesitaría 400.000 extranjeros por año durante el próximo decenio para cerrar una brecha cada vez mayor. En el 2021, los trabajadores extranjeros llegados a Alemania superaron esa cifra (véase gráfico). Llegaron 1,94 millones, de los cuales 1,65 millones procedían de países de la UE (entre ellos, 43.000 españoles) y 295.000 del resto del mundo.

400.000 trabajadores extranjeros deberían llegar al año a Alemania durante el próximo decenio para cerrar la brecha

Pero no todos ellos se incorporaron a los empleos técnicos cualificados que a Alemania le urgen, bastantes han venido para una estancia temporal y no está claro quiénes aspiran a quedarse a trabajar en este país de modo estable. La dificultad del idioma, la burocracia impenitente, la importancia de la reagrupación familiar y el encaje en la sociedad alemana son escollos que mencionan los trabajadores extranjeros han dado el paso.

La paradoja en Alemania, país con una baja tasa de paro (5,7% este abril), es que sus parados, que son unos 2,5 millones, no acceden a los puestos de trabajo vacantes. “A menudo vemos que la cualificación de los desempleados no coincide con lo que buscan las empresas”, lamenta el especialista Stefan Hardege.

Hay también una causa interna de difícil diagnóstico. El sistema de formación profesional dual de Alemania, objeto de admiración en el mundo, afronta una creciente falta de aprendices. En la FP dual, el alumno estudia en un centro de formación profesional y aprende el oficio in situ en una empresa. El Instituto de la Economía Alemana (IW), institución privada de Colonia, subraya que en el 2021 se firmaron solo 473.064 contratos de aprendizaje en empresas y talleres, lo que representa una caída del 10% respecto al año 2013.

El gobierno mira más allá de Europa

Para facilitar la inmigración laboral cualificada a Alemania, el Gobierno de socialdemócratas, ecologistas y liberales del canciller Olaf Scholz aprobó el 29 de marzo varias enmiendas a la ley de inmigración del anterior ejecutivo de conservadores y socialdemócratas de Angela Merkel. Esa ley, en vigor desde marzo del 2020, intentaba ya paliar la escasez de mano de obra por la vía de atraer a extranjeros. Los añadidos del Gobierno de Scholz buscan captar más trabajadores cualificados de países no comunitarios facilitando el reconocimiento de títulos universitarios y el permiso de residencia permanente para sus familias. Los especialistas en tecnologías de la información que acrediten experiencia laboral podrían venir incluso sin título universitario.

Esto tiene profundas implicaciones para la economía, pues esos aprendices nutren las filas de trabajadores cualificados que la industria necesita. Los expertos advierten de que el sistema dual, tras décadas como un pilar fundamental de la estrategia económica de Alemania y una exitosa forma de acceder al mercado laboral, está perdiendo atractivo para los jóvenes alemanes.

En esa línea iba el discurso que pronunció el canciller Scholz este Primero de Mayo, fiesta del Trabajo, en un encuentro de la Confederación Alemana de Sindicatos (DGB) en Coblenza. Scholz recordó que “algunos ya hablan de la escasez de trabajadores como el gran problema del futuro” en Alemania, y arguyó que una de las recetas es garantizar que la formación profesional dual funcione bien, que “todos los jóvenes que buscan un puesto de formación lo encuentren”, llamando así a las empresas a incrementar las plazas de formación.

El sistema dual de formación profesional pierde atractivo entre los jóvenes alemanes; hay menos aprendices

La primera economía de Europa está capeando el riesgo de recesión mucho mejor de lo que se esperaba al inicio de la crisis energética por el corte del gas ruso debido a la guerra en Ucrania.

Pero al tiempo se lamenta y sufre por no poder cubrir todas las vacantes de empleo que surgen en su boyante mercado laboral, una situación que se aprecia incluso en la vida cotidiana, cuando la ciudadanía nota que en el barrio faltan peluqueros o zapateros.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/economia/20230507/8947739/alemania-trabajo-emigrantes-mercado-laboral-enfermeras-maestras.html